ESMERALDA RENGIFO, GRAN ARTESANA

Doña Esmeralda, cuéntele al periódico La Red, ¿quién es usted?

Buenas tardes, mi nombre es Esmeralda Rengifo tengo 40 años, tengo dos hijos y soy oriunda de la vereda Rincón Santo, nacida y criada aquí, soy la menor de 13 hermanos, 2 fallecieron quedamos, 11, 6 mujeres 5 hombres.

¿Cómo ha visto usted los cambios y la evolución en la Vereda?

Han sido bastantes, ha llegado mucha gente nueva, también ha estado en aumento el turismo; ésta era una zona cafetera muy grande, pero en este momento mi esposo, mi papá y mis suegros son los que tienen más café de resto, tienen muy poco o ya no tienen el cultivo.

¿Cómo surgió el amor por la artesanía?

Nació porque a mi papá le gustaba, yo lo veía que él trabajaba y ahí le cogí amor a la artesanía; todo lo que hacemos es empírico, son cosas que no son normales, ni que todo el mundo tiene porque son cosas que salen de nuestra creatividad.

¿Hace cuánto es artesana?

Desde que tenía 12 años me gusta la artesanía; empecé haciendo muñecos y mi papá nos ponía a hacer bohíos de tierra, la amasábamos harto y le poníamos la pajita encima. Después de eso empecé a hacer las sandalias, pulseras en macramé, la madera me gusta muchísimo, la marroquinería también me gusta mucho, y nunca he recibido una capacitación sobre el tema, todo nace de mi creatividad. Hace como 3 meses llegó a Bitaco un profesor para enseñar marroquinería, pero finalmente yo fui la que terminó apoyando la clase porque el profesor no sabía mucho.

¿Usted también utiliza para su artesanía material reciclable? Sí, usamos botellas para hacer adornos, es decir todo lo no retornable y lo de plástico lo utilizamos; por ejemplo: con las botellas hacemos los muñecos de navidad para el pesebre; con las bolsas del plátano que ya se desechan se hacen los vestidos; con el papel se hacen las trenzas para los cinturones; las bolsas plásticas se utilizan para hacer canastas y se hacen muñecos; con la calceta del plátano se hacen individuales; la tusa del maíz se utiliza para el cuerpo de los muñecos y el capacho para rosas y vestidos. ¡Mejor dicho, utilizamos todo!

 

¿Ha participado en alguna feria artesanal?

Hemos participado en las ferias de La Cumbre, Pavas, Bitaco y en el Orquideorama de Cali. Nos dimos a conocer porque hace mucho tiempo trabajamos en Bitaco y Herlén y Benjamín, nos dieron la oportunidad de trabajar en Comiagro, y ya vamos a completar ocho años. También hicimos un trabajo en Valle en Paz; allí nos dieron la oportunidad de darnos a conocer, desde ahí estamos en las exposiciones.

¿Hay más personas trabajando con usted?

Sí, conmigo trabajan mi mamá y mis hermanas, esto es un tema de familia.

¿Todas estas cosas que ustedes hacen, para dónde las llevan cuando no hay feria?

Todas se van para Bitaco, allá tenemos la oportunidad de promocionar nuestras artesanías, allá hay un local y tenemos un puesto y cada 8 días mostramos los productos; el local es en Comiagro y lo prestan para que todos los artesanos tengan la oportunidad de trabajar. A mí me va muy bien, gracias a Dios, sube mucho turista y me hacen muchos encargos, inclusive nosotros hicimos un trabajo para Valle en Paz hace como 4 ó 5 años; hicimos 1.700 individuales y 435 portavasos; cuando nos hacen esa cantidad de Encargos les damos la oportunidad a otras personas y a vecinos para que nos ayuden. En esa ocasión pudimos generar algo de empleo, ya después en Valle en Paz, empiezan a rotar a los artesanos para que todos tengan la oportunidad de mostrar sus productos.

¿Qué dice su familia y sus hijos de todo lo que usted hace?

A ellos me gustaría dejarles el legado, pero a ellos no les gusta, porque ellos no son amantes a la artesanía como yo; pero yo le enseño a las demás personas y me gusta hacerlo porque éste es el legado que se le puede dejar a la nueva generación; pero por ejemplo, a la novia de mi hijo sí le gusta lo que yo hago, entonces yo le enseño a ella porque ella va a ser profesora y este tipo de cosas le van a servir mucho. También hay gente en Bitaco que ha venido a que les enseñe alguna técnica y yo organizo los horarios, por ejemplo, yo voy al hotel Las Heliconias y hay muchachas que me dicen: yo quiero aprender esto o esto otro y yo les enseño.

¿Usted cree que su legado va a quedar?

Claro que sí, porque esto es algo que no es típico, las artesanías nuestras son muy distintas a las que uno ve en las tiendas, son piezas únicas que dependen del tamaño, el color, la forma de la madera, el plástico o el material que se utilice; son cosas que salen una vez y es muy difícil que una pieza dé los mismos tonos, figuras, tamaños que otra.

¿Cuál sería su mensaje final?
Uno tiene que hacer lo que le gusta, lo que le nace para que todo le salga bien. 

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

top